¿Por qué el juez ha desestimado la denuncia contra Tous por estafa?

Denuncia por estada contra Tous

La actualidad de estos días ha mostrado en la prensa un tema sobre la firma joyera Tous por una demanda de presunta estafa porque sus piezas no son completamente de oro según la asociación de consumidores.

En este caso, consideramos oportuno pronunciarnos con una opinión sobre el mundo de la joyería, ya que en las empresas como la nuestra compramos las joyas por el contenido de oro que contienen y todos los días nos encontramos con casos puntuales parecidos. Nuestra labor es discernir si las piezas son de oro en su totalidad; esto -en nuestro trabajo- es de vital importancia.

Aunque, en este artículo, se menciona a esta importante firma joyera por la noticia, pretendemos opinar en esta entrada de forma imparcial y sobre el mundo de la joyería en general (sin personalizar). Es más, vamos a «romper una lanza» a favor de Tous.

La palabra «joya»

Primero veamos la acepción de la palabra joya en la RAE: «Adorno de oro, plata o platino, con perlas o piedras preciosas o sin ellas.»
Por lo tanto, una joya es un objeto ornamental, que -normalmente- se realiza con metales y piedras preciosas, pero también es frecuente emplear materias de menor valor.

En el mundo de las joyas de diseño y alta calidad, con diseños imposibles y sofisticadas técnicas para que las piezas tengan el impactante diseño que tienen las altas firmas joyeras, es muy común el empleo de materiales que no son oro, plata, platino o paladio. Estos metales tienen unas características físicas que -no siempre- son las más adecuadas para dar la forma requerida; por ejemplo: pensemos en una pulsera rígida de eslabones enlazados entre sí, que se abre en dos mitades para poder adecuarla a la muñeca; esta unión de ambas mitades y función de unión entre los eslabones ha de ser realizada por un muelle e hilo de otro tipo de metal (o metacrilato) para dar la dureza y consistencia necesaria y la flexibilidad en el fleje para que la pulsera dure muchos años.
Esto no solo afecta a la joyería. En la relojería es bastante común encontrarnos piezas en los relojes de oro que no son de oro (en muchos casos de forma justificada por ejemplo si quisiéramos aislar magnéticamente para proteger la maquinaria);además, en un reloj de oro:

  • Una tapa trasera de este metal nunca sería adecuada y ninguna marca de reconocido prestigio internacional lo utiliza
  • Las coronas que se usan para remontar el mecanismo y ajustar la hora, en -la mayoría de los casos- tampoco son de oro
  • Los biseles que abrazan el cristal del reloj

Muchas personas se sorprenderían de ver que muchas joyas están rellenas de cosas que jamas pensarían cuando las compraron en la joyería (sobre todo de hace unas cuantas décadas): tuercas y presiones de pendientes rellenas de cera, arcilla, acero, plásticos, esmaltes para hacer dibujos y -en muchos casos- piedras semipreciosas o cristales con poco o ningún valor.
En definitiva, en el mundo de la joyería se crean adornos con materiales preciosos, pero que la pieza principal sea de estos materiales no excluye la utilización de otros que no sean nobles y con la finalidad de ser comercializada como una joya o adorno (no esta incurriendo en ninguna práctica desleal o de engaño).

En nuestra opinión, el engaño sería que estas piezas sean comercializadas y cobradas por su contenido de oro como «oro al peso» porque se estaría pagando por oro algo que realmente no lo es.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WhatsApp chat